Como criar a los hijos.

"Corrección" con castigo físico, humillación o insulto.


¿Qué es maltrato infantil? 

El maltrato infantil es toda acción u omisión con la intención de hacer un daño inmediato a la persona agredida. El maltrato puede ser: físico, emocional, psicológico, sexual, por negligencia o abandono. Estas formas de maltrato producen lesiones físicas y emocionales indelebles, muerte o cualquier daño severo. (Informe de América Latina en el marco del Estudio Mundial de las Naciones Unidas, 2006) 


Las víctimas del maltrato infantil y el abandono son aquel segmento de la población conformado por niños, niñas y adolescentes hasta los 18 años, que sufren ocasional o habitualmente actos de violencia física, sexual o emocional, sea en el grupo familiar o en las instituciones sociales. (unicef, 2006)


 Cuando se hace referencia al maltrato infantil en el ámbito familiar, se está indicando que quienes infringen violencia contra los niños, niñas y adolescentes son sus familiares en primer grado, es decir sus padres, madres, abuelos/as, hermanos/as y tíos/as, principalmente. (Larraín y Bascuñán, 2006)


¿Qué es castigo corporal? 

El castigo corporal es el castigo en el que se utiliza la fuerza física y que tiene por objeto causar cierto grado de dolor o malestar, aunque sea leve. El castigo corporal tiene la intención de corregir, disciplinar o castigar el comportamiento de un niño o niña e implica el empleo de la fuerza física. El castigo corporal es siempre degradante. (Comité de Derechos del Niño de la Organización de las Naciones Unidas [onu]. Observación general n.° 8, 2006) La observación general del Comité de Derechos del Niño deja claro que este no rechaza el concepto positivo de disciplina y reconoce que la crianza y cuidado de los niños y niñas, especialmente de los bebés y niños pequeños, exige intervención para protegerlos. El Comité indica que esto es muy diferente al uso deliberado y punitivo de la fuerza para causar algún grado de dolor, incomodidad o humillación.


 ¿Por qué no se debe pegar?

En los últimos tiempos, venimos observando y participando de una revolución en materia de conquistas de derechos humanos; sin embargo, el castigo corporal hacia los niños, niñas y adolescentes aún está socialmente justificado como forma de disciplina y pocos países cuentan con un marco legal que lo prohíba.

Todavía necesitamos hacer más visible que el castigo físico y las humillaciones, aun cuando sean con la intención de educar, son una forma de maltrato y una violación a los derechos humanos. 

Parece que la tentación de reemplazar el diálogo por golpes es grande para los adultos.  Esta tentación puede ser aún mayor si existe una tradición cultural muy expandida que da derechos absolutos a las madres y los padres sobre sus hijos e hijas. 

La construcción de vínculos violentos al interior de la familia trasciende el ámbito doméstico e influye en el modelo de sociedad en el que vivimos. El buscar modos no violentos de educar a los hijos e hijas es una invitación-desafío para las madres y los padres a comprometerse con la construcción de una cultura de paz y con el fortalecimiento de un modelo democrático de sociedad basado en el diálogo como forma de resolución de los conflictos.

¿Por qué creer que la violencia educará a la gente?

Cuando los padres imponen restricciones a sus hijos e hijas, básicamente quieren que dejen de hacer algo o que aprendan a hacer algo. No importa cómo lo hagan, la mayoría Los adultos tienen la intención de brindar atención y educación a niños y jóvenes. Además, responden al entorno social que espera y exige que las personas adopten determinadas actitudes. Responsable del cuidado de los niños. 

Ahora bien, aunque las madres y los padres tienen buenas intenciones al castigar o insultar físicamente a sus hijos e hijas, por lo general lo hacen por "ira y enojo". Frustración ". Si no pueden encontrar a ningún adulto, pueden convertirse en padres o madres violentos Formas de reprimir sus emociones agresivas, y si no sabe o hace que otras prácticas sean ineficaces No hay opciones de crianza violenta. 

Algunas madres y padres reprodujeron el patrón de disciplina que experimentaron cuando eran jóvenes porque son Lo que han aprendido, no saben cómo establecer las normas o patrones de comportamiento de la conexión de una determinada manera. Diferente a sus hijos e hijas. Este último se basa en el principio de "finalmente justificado mediante prueba" y otorga a las madres Y mis padres piensan que "desde que te golpeé por mi propio beneficio, he sido bueno golpeándote".


De esta manera, la violencia se normaliza y se coloca en un lugar invisible, sostenida en la creencia de que «todas las madres y padres lo hacen y no produce daños en los hijos e hijas» y se propone una idea disociada acerca de ella. Como si la violencia fuera una en la calle y otra diferente dentro de la casa. 
Es por ello que cambiar estas prácticas implica un gran desafío y un cambio cultural profundo, que deberá iniciarse al interior de cada persona y de cada familia. 


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