Sin violencia se educa mejor.
La violencia no educa. Los niños, niñas y adolescentes no aprenden con un golpe aquello que sus madres y padres querían enseñarles. Tampoco les ayuda a desear portarse bien, ni les enseña la auto-disciplina u otras conductas alternativas para resolver conflictos, sino todo lo contrario: los hace poco sensibles ante las experiencias violentas. El aprendizaje sobre la paz o sobre la violencia no es un proceso teórico, sino vivencial. Los significados de amor, solidaridad, empatía con el otro, respeto hacia uno mismo y al otro y democracia se aprenden en los vínculos más próximos, en la familia. Los niños y niñas aprenden principalmente del ejemplo y si se les enseña que los conflictos pueden resolverse a golpes e insultos, probablemente reproduzcan estos patrones violentos de conducta en el futuro. ¿Cómo educar a los hijos e hijas sin violencia? Para que la autoridad de madres y padres sea vivida y comprendida por los hijos e hijas como algo positivo —que no representa ...